En un mundo donde la volatilidad y la incertidumbre marcan el ritmo, es esencial adoptar estrategias innovadoras que permitan maximizar rendimientos y gestionar riesgos de manera efectiva. La clave está en desafiar lo tradicional y explorar nuevas fronteras en activos.
Tokenización de Activos: Democratización y Eficiencia Disruptiva
La tokenización trasciende el concepto de propiedad tradicional al convertir activos físicos o financieros en tokens digitales sobre blockchain. Este proceso facilita la fragmentación de gran variedad de bienes, desde bienes raíces hasta obras de arte, abriendo oportunidades a una base más amplia de inversores.
Entre sus principales ventajas destacan:
- Eliminación de intermediarios y costos, reduciendo tiempos y tarifas.
- Liquidación casi instantánea, mejorando flujos de caja.
- Acceso global y democratizado a activos antes reservados.
- Mayor transparencia y trazabilidad mediante registros inmutables.
En 2025, el mercado alcanzó 18 mil millones de dólares tokenizados, y se proyecta que hacia 2027 llegue a representar el 10% del PIB global. Para 2026, las entidades financieras deberán posicionarse como pioneras, integrando soluciones digitales y liderando la eficiencia disruptiva.
Inteligencia Artificial y Automatización: Transformación Operativa
La integración de IA y automatización está redefiniendo procesos clave en la gestión de activos. Desde la verificación de cumplimiento hasta la detección de fraudes en tiempo real, las máquinas ofrecen velocidad y precisión sin precedentes.
Algunos beneficios más destacados incluyen:
- Análisis de grandes volúmenes de datos para prever tendencias y riesgos.
- Optimización del capital circulante mediante planificación dinámica.
- Reducción de errores humanos y mejora de la calidad operativa.
- Visibilidad en tiempo real de indicadores financieros críticos.
Según encuestas recientes, el 48% de las empresas ya emplea IA en gestión de rentabilidad, y dos tercios planean incrementar su uso en 2025–2026. Para capitalizar estas ventajas, se recomienda establecer centros de excelencia y gobernanza de datos, con supervisión humana para garantizar ética y control.
Gestión de Activos: Modelos Híbridos y Fronteras Difusas
La distinción entre gestión activa y pasiva se está desdibujando. Los ETFs activos están ganando terreno, al tiempo que los fondos tradicionales de private equity muestran un crecimiento más moderado. Este escenario ofrece una combinación única de eficiencia de costos y potencial de alpha.
De cara a 2026, las oportunidades se centran en sectores como energías renovables, biotecnología y mercados emergentes. Los proveedores de ETFs más innovadores ofrecen carteras temáticas que integran empresas medianas con alto potencial de crecimiento impulsado por IA.
En mercados alcistas, la gestión activa demuestra su relevancia. Un ejemplo contundente es el Fidelity Absolute Return Global Equity Fund, con beta cercano a cero y alta alpha, que ha ofrecido retornos superiores manteniendo baja correlación con el mercado global.
Activos Alternativos: Resiliencia y Diversificación Estratégica
La tradicional asignación 60/40 ha perdido eficacia ante la volatilidad moderna. Incorporar activos alternativos se ha convertido en una necesidad estratégica para durabilidad de la cartera.
Otros activos como REITs europeos ofrecen dividend yields cercanos al 6%, mientras que el mercado inmobiliario en España alcanzó una rentabilidad bruta del 6,5% en 2025. Estas alternativas fortalecen la resiliencia ante ciclos de mercado adversos.
Rol Estratégico de los CFOs y Planificación Financiera Ágil
En este nuevo ecosistema, el CFO evoluciona de contador a arquitecto de la estrategia. Sus habilidades deben englobar IA, análisis de datos y liderazgo en transformación digital.
- Visibilidad en tiempo real de la posición financiera y operativa.
- Simulación de escenarios dinámicos ante cambios macroprudenciales.
- Flujos colaborativos y KPIs actualizados para toda la organización.
La adopción de herramientas FP&A avanzadas permite cumplir normativas automáticamente y realizar previsiones continuas. Así, los equipos de finanzas pueden anticipar riesgos y aprovechar oportunidades con agilidad.
Contexto Macroeconómico y Retos para 2026
El entorno global presenta un crecimiento de beneficios limitado, alta concentración en tecnologías IA y rotaciones geopolíticas que impactan cadenas de valor. Sin embargo, la regulación en EE.UU., Reino Unido y la UE está facilitando el acceso a nuevos mercados.
Algunas claves sectoriales son la ciberseguridad, la soberanía digital y la resiliencia operativa. Asimismo, activos como criptomonedas y metales preciosos pueden actuar como refugio en escenarios de alta incertidumbre.
Para 2026, se recomienda:
- Decisiones claras en IA y tokenización para liderar la innovación.
- Talento especializado en análisis de datos y blockchain.
- Diversificación internacional y sectorial para mitigar riesgos.
Con estas estrategias, las organizaciones podrán mantener su ventaja competitiva y adaptarse de forma proactiva a los desafíos venideros.